Siempre...
Siempre se hace daño a quien se quiere. A quien no deberías hacer daño. Siempre se elige la rosa más dulce y se aplasta hasta que se caen los pétalos. Siempre se rompen los corazones más amables con una palabra apresurada que ni siquiera puedes recordar. Y si rompí tu corazón ayer por la noche es porque te quiero más que a nada.
Comentarios
Publicar un comentario