23:10 PM-
Anoche estaba hablando con mi novio, a alguien al que quiero mucho. Alguien el cual en tan poco tiempo (tres, cuatro meses) se ganó mi confianza de tal forma que le confiaría mi vida sin pensarlo y sin mirar que haría con ella. Mi confianza y mi corazón. Si bien yo siempre fui medio (demasiado) difícil de entrar, nunca me abrí lo suficiente, nunca hablé de lo que me pasa o siento. Todo por lo mismo: No quiero abrirme del todo y que conozca mis puntos débiles porque, en mi experiencia, ahí es cuando se alejan. No simplemente se alejan, te lastiman, usan todas esas "debilidades" como arma. Y desde entonces, me vengo protegiendo de lo mismo, con lo cual nunca dejo entrar a alguien en su totalidad a mi vida, así ya sé que cuando se viene la despedida no voy a salir lastimada ni nada porque no me conocieron en tu totalidad. Está mal, lo sé. Pero el miedo al abandono y al compromiso es uno de los más grandes de sufro.
También está el tema de que soy dificil de llevar, no es fácil tratar conmigo, soy una persona muy cambiante, bipolar, me aburro rápido de las personas y las cosas... y termino lastimando a aquellos que llegan a quererme por simple aburrimiento y desinterés de mi parte. Porque al cerrarme y no dejar entrar, a la vez no me dejo a mi misma conocer a la otra persona más que lo superficial. Aburro. Me aburren. Me aburro.
Mi novio nació el mismo día que yo. Lo cual al comienzo me parecía increíble finalmente conocer a alguien que entienda mis cambios repentinos sin la necesidad de explicarlos (nunca sé poner en palabras lo que siento), y compartir tantos gustos en común y formas de pensar. Ahora estoy en un dilema, porque me dejé conocer, me entregué sin medida, siendo que siempre tengo todo medido y controlado. Y al comienzo estaba excelente con lo que sentía, ahora es cuando me cae la ficha de que es igual que yo, piensa igual y siente similar.
¿Y si se aburre? ¿Y si le cansa mi indecisión constante?
También está el tema de que soy dificil de llevar, no es fácil tratar conmigo, soy una persona muy cambiante, bipolar, me aburro rápido de las personas y las cosas... y termino lastimando a aquellos que llegan a quererme por simple aburrimiento y desinterés de mi parte. Porque al cerrarme y no dejar entrar, a la vez no me dejo a mi misma conocer a la otra persona más que lo superficial. Aburro. Me aburren. Me aburro.
Mi novio nació el mismo día que yo. Lo cual al comienzo me parecía increíble finalmente conocer a alguien que entienda mis cambios repentinos sin la necesidad de explicarlos (nunca sé poner en palabras lo que siento), y compartir tantos gustos en común y formas de pensar. Ahora estoy en un dilema, porque me dejé conocer, me entregué sin medida, siendo que siempre tengo todo medido y controlado. Y al comienzo estaba excelente con lo que sentía, ahora es cuando me cae la ficha de que es igual que yo, piensa igual y siente similar.
¿Y si se aburre? ¿Y si le cansa mi indecisión constante?
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